Entre océanos de espuma azulada,
se halla México, Patria celeste,
y es por blancas estrellas del este,
de un bruñido color alumbrada.
En la noche profunda que oscila,
cuando inmersa y callada tu duermes,
sobre ti una galaxia cintila,
un rebozo de estrellas te envuelve.
Quiero entregarte mis poemas,
mis canciones por entero,
mis nocturnos pasajeros,
¡el más dúctil de mis temas!.
Tierra que perfumas el ambiente de vainilla,
sobre tus terrenos de olorosos chocolates,
crecen prominentes tus rojísimos tomates
y el maíz bendito, que ante el sol ardiente brilla.
En tus tierras, majestuosas y bravías,
reverberan los frutales a millones;
las selectas y dulcísimas sandías,
los fantásticos y exúberos melones.
¡Oh qué dulce al paladar es el atole!,
¡qué decir de tus fantásticas tortillas,
que son negras, también blancas y amarillas!
¡las que como con arroz y dulce mole!.
Todo converge en tu señorío,
tierra de artistas, grandes poetas;
vírgenes selvas, hombres de letras,
célibes cultos, mágicos ríos.
Hay en todas tus solemnidades
los colores de una hermosa fiesta
y el sonido de una grata orquesta,
en tus templo fraternales.
Es tu emblema nacional,
el águila que se posa
y se erige como diosa,
en el mítico nopal
Te amo yo por la blancura
de la luz que hay en tu día,
porque ofrendas la dulzura
de la santa madre mía.
Te amo por tu espíritu de luchas,
de constantes lides y de bregas;
te amo yo, sin par, porque te entregas
y en los bajos ánimos me escuchas
Te bendigo, patria, porque eterna arde,
en la voz ilustre de tu casto idioma,
una vasta rima, por donde se asoma,
un patriota verso de Ramón Velarde.
En el cielo, es el águila tu rey,
que navega un espumoso mar de niebla;
es ejemplo de valientes la gran Puebla
y el orgullo de tu industria: ¡Monterrey!.
México, glorioso, de fe pródiga y sensata,
son tus mares claros, bellos mantos de cristal;
es tu herencia rica, tu filón de blanca plata
y tu pulcro emblema: el poliforme y bello chal.
Hoy nacen tus flores de lis
y crecen altivos tus chopos,
tu pueblo, es un pueblo feliz,
en él con cariño me arropo.
Hoy te traigo, en mi cantar veracruzano,
las estrofas y las rimas de mis letras;
te regalo mis canciones de poeta,
¡mis afectos y mi amor de mexicano!.
AUTOR: ALBERTO ANGEL PEDRO (ALÁN EVANGELISTA)
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