¿Volverás a darle aliento un día a mi ser?,
¿volverás a darle luz a mi existencia?.
Vuelve pronto, pues aún vibro por tener,
la dulzura de tu mágica presencia.
Vuelve pronto, porque siento que en mi brota,
una bella sensación, que ya fluyendo,
nuestras vidas e ilusiones las va uniendo,
como el lirio que el rocío funde a la gota.
Vuelve ya, que el corazón, veloz palpita,
porque inundan el ambiente mil fragancias;
vuelve ya, porque te espera aquella estancia
y el lugar donde tu imagen presa habita.
Vuelve pronto, porque anhelo ser tan tuyo,
porque mi alma se consume al no tenerte;
porque voy, sin tu cariño, hacia la muerte,
y desmayo, como un lánguido capullo.
Hoy te aguarda mi truncado y triste pecho,
ve que fulge de pasión en mí la llama;
yo pondré tus azucenas en el lecho
y una luz que te ilumine con su flama.
No te tardes ni un instante, te lo ruego,
vuelve pronto a la tibieza del hogar,
porque te amo, y tu cariño es como el fuego,
que amenaza mis entrañas devorar.
Mi corazón es por tu amor un mundo ignoto
y aun cuando muere acongojado y se consume,
en él florece una preciosa flor de loto
que se engalana para darnos su perfume.
AUTOR: ALBERTO ANGEL PEDRO (ALÁN EVANGELISTA)
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